El Semillero de Proyectos Robot de Kepler promueve el desarrollo de prototipos robóticos, integrando programación de sistemas embebidos y electrónica aplicada, fortaleciendo la creatividad, innovación y competencias tecnológicas de los estudiantes.
El Eco Explorador es un prototipo de rover desarrollado para las Olimpiadas STEM+, inspirado en la tecnología de las llantas de los rovers marcianos, que ofrecen resistencia y tracción en terrenos irregulares. Su diseño ha sido realizado mediante impresión 3D, lo que facilita la personalización y optimiza los costos de construcción.
El robot incorpora sensores de desplazamiento que le permiten autonomía en su navegación, junto con algoritmos de inteligencia artificial orientados a la detección y monitoreo del arbolado urbano. Asimismo, está equipado con un sistema de medición ambiental que integra sensores de calidad del aire, temperatura, humedad relativa, radiación ultravioleta, presión atmosférica y humedad del suelo.
Con este prototipo, los estudiantes aplican conocimientos de robótica, electrónica e inteligencia artificial, conectando la exploración espacial con el cuidado ambiental local. El Eco Explorador representa un puente entre ciencia, tecnología e innovación, proyectando a Kepler4 como un referente en el desarrollo de proyectos educativos para competencias científicas de alto nivel.
Exploradores del cosmos: Astronomía observacional para niños con impedimentos visuales
Exploradores del Cosmos acerca la astronomía observacional a niños con impedimentos visuales mediante maquetas 3D táctiles, inclusión y experiencias sensoriales.
El proyecto Exploradores del Cosmos surge como una propuesta innovadora que busca acercar la astronomía observacional a niños y niñas con impedimentos visuales, integrando tecnologías de fabricación digital, recursos inclusivos y experiencias de aprendizaje sensorial. La iniciativa parte de la impresión 3D de cráteres y relieves lunares a escala reducida, elaborados a partir de datos satelitales y cartográficos de la NASA. Estos modelos permiten reproducir con precisión la geografía de la superficie lunar y ofrecen a los estudiantes una herramienta tangible para explorar un espacio que, de otra manera, resulta abstracto y lejano.
Durante las actividades, los participantes aprenden a identificar mediante el tacto las formas, profundidades y texturas características de los cráteres y montañas lunares, comprendiendo así cómo los impactos de meteoritos han modelado la superficie del satélite natural de la Tierra. Esta aproximación sensorial convierte la astronomía en una experiencia concreta y significativa, en la cual los sentidos reemplazan la observación directa y permiten construir un puente entre el conocimiento científico y la percepción personal.
Además del reconocimiento táctil, el proyecto integra explicaciones guiadas, narraciones y recursos digitales que refuerzan la comprensión del contexto astronómico: la formación de los cráteres, las fases de la Luna y la importancia histórica de la exploración espacial. El objetivo principal es que los niños desarrollen una conexión auténtica con el cosmos, fortaleciendo su curiosidad científica y fomentando el aprendizaje a través de la inclusión.
Exploradores del Cosmos no solo es un proyecto educativo, sino también social y humano. Busca demostrar que la ciencia puede y debe ser accesible para todos, sin importar las limitaciones físicas. Al explorar la Luna con las manos, los estudiantes descubren que el universo también puede sentirse, y que la astronomía es una experiencia abierta e inspiradora para todos los sentidos.
METODOLOGÍA BASADA EN PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN EXPERIMENTAL
Esta metodología centrada en proyectos, combinada con la flexibilidad de elección para los estudiantes, no solo promueve el aprendizaje significativo, sino que también impulsa el desarrollo de habilidades prácticas y la participación activa en el emocionante mundo de la astronomía.
La Metodología Basada en Proyectos de Investigación Experimental en el semillero Kepler4 es una forma divertida y a la vez seria de aprender ciencia, tecnología e innovación haciendo proyectos reales. Todo empieza en la fase de formulación, donde los estudiantes se convierten en investigadores. Aquí se arma el proyecto con todos sus elementos: título, objetivos, problema, metodología, cronograma, presupuesto y hasta bibliografía. Lo chévere es que no se hace a la antigua, sino usando herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT para mejorar la redacción y darle un nivel mucho más profesional.
Luego viene la revisión bibliográfica y fundamentación, que no es otra cosa que investigar qué se ha hecho antes y cómo aplicarlo a problemas locales. Por ejemplo, se pueden diseñar proyectos para medir y reducir la contaminación lumínica en la ciudad. En esta parte se usan pantallas inteligentes, video beam, computadores, impresoras 3D y celulares para darle vida a las ideas.
En la mentoría individualizada, cada estudiante recibe acompañamiento de universitarios de física, matemáticas e ingeniería, quienes guían el proceso y adaptan las explicaciones al ritmo de cada persona. Es como tener un coach académico que te ayuda a superar los retos y a convertir tus ideas en proyectos experimentales con impacto.
Por último, está la evaluación y retroalimentación continua. Aquí no se trata de exámenes aburridos, sino de medir el progreso con pósters científicos, artículos, presentaciones y hasta competencias internas de astronomía. El objetivo es aprender investigando, crear soluciones reales y vivir la ciencia como una experiencia transformadora.


